Bodas
Porque hay celebraciones que solo se viven una vez, ¡y merecen ser perfectas!

Habitaciones para novios e invitados

Impresionantes jardines

Alta cocina de autor

Alta cocina de autor
El lujo de casarse
en un lugar que lo tiene todo
magina dar el “sí quiero” rodeado de naturaleza, en el jardín centenario de un palacio del siglo XIX, o en uno de nuestros salones señoriales, cargados de historia y elegancia.
Después de la ceremonia, brindamos entre árboles y flores, con aperitivos creados por nuestro chef, pensados para emocionar.
La celebración continúa con una cena bajo los techos altos del salón principal o en nuestros jardines iluminados al anochecer, con capacidad para hasta 200 invitados.
Y cuando caiga la noche, la fiesta se traslada a un espacio exclusivo dentro del propio palacio, donde la música, la intimidad y la magia de este lugar harán que el recuerdo dure para siempre.
Ceremonia
Hay promesas que merecen un escenario eterno. Entre la quietud de los jardines y la memoria de las paredes centenarias, cada “sí quiero” se envuelve en la belleza del tiempo detenido.
Ya sea bajo los árboles, acariciados por la brisa de Sierra Morena, o en la intimidad de nuestros salones señoriales, tu ceremonia será un instante suspendido en la historia.
Cóctel
Después del sí, el murmullo de las copas, las risas al sol, los abrazos sin prisa.
El jardín se transforma en un refugio de alegría, donde cada bandeja que llega cuenta una historia de sabores y cada rincón invita a quedarse un poco más.
El comienzo perfecto para una celebración que se recuerda con todos los sentidos.





Banquete
Un salón histórico donde el mantel acaricia la porcelana y los centros de mesa respiran elegancia.
Nuestro banquete no es solo una comida: es una escena escrita para vosotros, cuidada hasta el más mínimo detalle, pensada para compartir, brindar y emocionarse.
Hasta 200 personas pueden vivir esta experiencia, sin que nada pierda intimidad.
Fiesta
cuando el reloj se olvida… la noche empieza a latir con otra luz.
Luces tenues, copas en alto, música envolvente y ese algo mágico que solo ocurre cuando se baila sin mirar la hora.
Aquí no hay prisa, ni protocolos: solo el deseo de alargar lo vivido, de celebrar con los tuyos sin interrupciones, como si la noche no tuviera fin.
Porque en Casa Palacio Sáenz de Tejada, la fiesta no es un cierre, sino otro capítulo inolvidable de un día perfecto.





Habitaciones
Al final del día, la calma.
Contamos con alojamiento exclusivo para que los más cercanos descansen sin prisas, sin despedidas.
Y para vosotros, la suite nupcial: un despertar distinto, lleno de ecos dulces del día anterior y de la promesa de lo que está por venir.
Cocina propia de autor
Nuestra cocina es un relato: ingredientes de la tierra, técnica precisa y una sensibilidad que convierte cada plato en una pequeña emoción.
Diseñamos cada menú como quien escribe una carta de amor: a vuestra historia, a vuestros gustos, a vuestra forma de celebrar.
Porque aquí, la experiencia gastronómica es parte del alma de cada boda.




